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Valentino Rossi siguió pilotando porque creía que podía seguir ganando.

El motociclismo es lo que Valentino Rossi lleva haciendo más de un cuarto de siglo, y el italiano nacido en Tavullia no puede parar

Para Valentino Rossi, de Tavullia, el motociclismo es lo que ha estado haciendo durante un cuarto de siglo.

Rossi se sincera en esta entrevista.

¿Qué pensó cuando vio la carrera por televisión? No quería estar en la pista.

Soy un gran aficionado a las motos, me gusta seguirlas dondequiera que estén y me gusta apoyar a los pilotos.

Así que ver la carrera desde fuera no fue demasiado difícil.

El momento más duro fue alrededor de junio, entre Barcelona y Assen, cuando decidí dejar de correr.

Y ahora empieza una nueva etapa en el automovilismo: sí, porque después de 26 años corriendo por todo el mundo, es terrible quedarse en casa sin hacer nada.

Es duro parar de repente y no hacer nada cuando te has pasado dos tercios de tu vida haciéndolo, mientras que yo siempre he luchado por ser piloto de coches.

Por supuesto, yo no era el Valentino Rossi de hace diez años.

Por supuesto, no es ninguna sorpresa que ya no fuera el Valentino Rossi de hace diez años, lo creas o no.

No me rendí hasta el final, pero comprendes que a los 40 años no tienes el mismo instinto asesino que cuando tenías 25, pero seguía siendo duro.

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En algún momento de mi carrera, hace unos diez años, me pregunté: '¿Y si hubiera sido campeón? Ahora que estaba en la cresta de la ola y era un campeón del mundo retirado, ¿lo dejaría o correría hasta que no pudiera más? Correr es un compromiso enorme, respaldado por los resultados.

Sales de tu autocaravana a las 8 de la mañana y vuelves a las 8 de la tarde.

Si sales desde la primera fila, bien, pero si sales desde la 12ª posición, es un suplicio y pierdes las ganas.

Esto es lo que me pasó a mí.

Biaggi, Stoner y Lorenzo eran sus principales rivales y era muy difícil con ellos.

Me hice muy amigo de Casey y me mandaba mensajes desde Australia preguntándome por el bebé.

También se hizo muy amigo de Lorenzo.

Venía a 100 km del rancho y bailábamos juntos por las noches.

Ahora nos saludamos y hablamos mucho el uno del otro.

Sin mencionar una sola palabra sobre Marc Mourquez, el de Tavullia concluyó.