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Sete Gibernau, acerca del suceso con Rossi en Jerez 2: "Dejé de creer en

Esta competición". Sete Gibernau ha decidido compartir su versión de los acontecimientos de aquella intensa disputa que sostuvo hace unos veinte años con Valentino Rossi

El que fuera subcampeón mundial de la máxima categoría en 2 y 24 ha revelado su sentir en un pódcast Gipsy Tales.

Lo ha hecho sin reservas, si bien su relato ha mantenido un talante sosegado y reflexivo.

"Nunca antes había comentado nada de esto, y quizás es el momento de hacerlo.

En la carrera de Jerez celebrada en 2, Valentino me impactó en la última curva.

Terminé fuera de la pista.

No hubo ninguna sanción.

Fue ahí cuando empecé a perder la fe en este deporte", señala, de repente, el barcelonés.

Desde su perspectiva, el motociclismo tomó, a partir de ese punto de inflexión, una dirección que no le agradaba en absoluto.

"Siempre era lo mismo.

En 2 Vale y yo, en 24 Vale y yo, en 2 de nuevo.

Y yo no podía comprenderlo.

Esto no es un deporte de contacto", declara.

Y añade a continuación: "Todos son audaces en una MotoGP, del primero al último.

No puedes señalar a la televisión y decir que alguien es valiente por arremeter contra otro".

Acto seguido, Sete profundiza más allá del episodio concreto.

Expone, con total claridad, las repercusiones.

"Valentino no precisaba hacer aquello.

Ocurrieron muchas cosas tras esa maniobra.

Los demás pilotos lo vieron y pensaron: Así es como se debe hacer.

Y luego uno lo repite con otro, y otro con otro.

.

El motociclismo ya es bastante riesgoso como para permitir que se pueda embestir a otro y llamarlo valentía.

Si yo fuera padre, no querría que mi hijo estuviera en un campeonato así.

La audacia no consiste en golpear a otro competidor.

Si deseas hacer eso, dedica a boxear", argumenta el excorredor sin tapujos.

La cuestión es que el incidente con Rossi en aquel memorable Gran Premio de España de 2, tenido lugar en el templo andaluz, le hizo mermar la ilusión por competir.

Que lo ocurrido en el último viraje de aquella lejana cita no tuviera consecuencias para el '46' fue muy perjudicial para el rumbo del Mundial de motociclismo.

Esa es la idea que sostiene Gibernau y que ha defendido tras largo tiempo, guardando un respetuoso silencio sobre ello