Menu

Maverick Viñales: "Con Lorenzo, nos comentamos: 22 fines de semana como el de Austin

224". Maverick Viñales continúa su etapa de transformaciones en MotoGP

El piloto de Roses se presentará con Tech KTM pensando en el siguiente curso y analizó su nueva relación con Jorge Lorenzo o el mercado de 2027.

La pretemporada se ha enfocado mucho este año en perfeccionar aspectos técnicos, sobre todo en mi modo de pilotar, en progresar, algo bastante distinto, en descubrir toda la capacidad y el potencial que poseo.

Fue excelente ver que aún dispongo de margen para mejorar.

Es agradable observarlo, pero hubiera sido mejor si lo hubiera visto a los 18 años seguramente sería un piloto notablemente superior.

En cualquier caso, jamás es tarde.

Lo estoy gozando y espero estar en plena forma en el test y aportar las orientaciones precisas.

Mi meta es llegar al inicio de la competición y entregar todo mi potencial.

Trabajé intensamente en mi recuperación, ya que estaba muy delgado, pesando 61 kilos ahora, entre 6 y 67.

Me siento más robusto.

Había que comprobar si tenía fortaleza y poseo más que el año pasado cuando me lastimé.

Ahora, lo crucial será si siento molestia al subirme a la MotoGP.

Con las motos con las que entreno, va bien.

Para jugar al tenis o al vóley, no, pero para correr en moto, que es lo primordial, estaré totalmente sano en Sepang.

Mejorar mi faceta técnica en la moto.

Modificar el estilo de conducción es complicado, ya que surge de forma natural, pero perfeccionar habilidades, sí.

Serían detalles como la manera de aplicar el acelerador o frenar, la experiencia de Jorge al competir es un pilar fundamental para mí.

Es una preparación muy diferente.

Si anhelo que suceda algo, debo hacer algo distinto.

Y este año lo hice.

Piloté muchas motocicletas y en circunstancias que no lo estaba haciendo.

Mejor aún en situaciones adversas.

Jorge aportó mucha determinación para entrenar con un fin, no solo para dar vueltas.

Nos concentramos en trabajar en todo.

Fue algo compartido.

Tras vencer en Austin 224.

con la Aprilia, percibí que había aspectos que no podía lograr.

Y tras la lesión, vi que era el momento oportuno para ello.

Estábamos en comunicación.

Colaboramos con ahínco desde el principio.

Aprilia no puso trabas, tener a Jorge es un valor añadido para tu equipo, posee destrezas que estoy asimilando.

Se dio más porque tenía una hija pequeña, debía apoyar a mi pareja.

Ahora, es más sencillo dedicar 24 horas a MotoGP.

Deseo que Jorge asista a todas las citas, especialmente al comienzo.

Se emocionará y querr estar en todas.

Mi propósito es estar mejor, lo anterior no era suficiente.

Estaba bien, pero no impecable.

Busco extraer lo máximo de la KTM.

La forma de afrontarlo fue muy positiva, porque fui paciente.

La de este año es similar: enfocarme en mí y ayudar a la máquina a rendir al máximo.

El vehículo está a un gran nivel, como demostró Pedro.

Se trata de comprenderla.

A ver si pulimos los pequeños detalles que necesitamos, como adherencia trasera o algo de ritmo en curva.

Básicamente, trabajamos y, después, disfrutamos.

Él me forzó a rodar en todo tipo de condiciones.

Una vez, la pista tenía mucha agua y era la primera vez que rodaba en mojado tras mi percance.

Iba a marcharme, pero me hizo rodar y así es como desbloqueas cosas.

Jorge inyectará la intensidad que requería fuera de MotoGP.

La sintonía ha sido espléndida.

Me ha sorprendido, pues conocía a otro Jorge, el de antes.

Las últimas palabras con él no fueron agradables.

Tenía otras expectativas, pero está en otra etapa de su vida, lo está pasando bien.

Nota que estoy dando el máximo.

Es algo muy relevante en nuestros tiempos y lo será más.

Si quieres ser una figura con más proyección pública, lo necesitas.

Él es capaz de instruirme y grabarme.

Un aspecto clave es aprovechar su vivencia, para agilizar la comprensión de las cosas, sin rodeos.

Cuando me subí a la Yamaha, era la suya y me sentí muy cómodo.

Tiene grandes ideas para llevar mi pilotaje a su límite.

Hay semejanzas, como en el ritmo en curva, si bien yo soy más vehemente al frenar.

Es muy complejo.

Cuando quieres ser técnico e ir lento, aparenta que no sabes conducir.

Hay que saber pilotar y luego extraer esas habilidades en cualquier máquina y aplicarlas en MotoGP.

Lo que más me ilusiona es competir, estar en la carrera inaugural y que se apaguen los semáforos.

Es un año crucial para mí, le he dedicado mucha atención.

Lo he focalizado de otra manera, me siento motivado y eso es un plus.

Es un curso distinto, conozco la KTM y empezaremos de forma muy diferente.

El año pasado me llevó cuatro carreras entenderla ahora necesito ajustarme y estar listo para batallar.

Es vital concentrarse en este año.

Lo más probable es que continúe vestido de naranja y es lo que más me gustaría.

El resultado es lo que manda, hay que ofrecer resultados y ser un aporte en la factoría, ser un referente.

Este año se presentan buenas oportunidades.

Se prevén muchas modificaciones para 227.

Lo que he observado este invierno en KTM, el ansia, las ganas de progresar, es algo que inspira y alienta a entregar el 1 por ciento.

No me impongo plazos, es carrera a carrera.

Con Jorge siempre nos lo decimos: intentaremos emular 22 fines de semana como el de Austin, eso es lo que buscaremos.

Era cordial, pero un saludo y adiós.

No mantengo relación con otros pilotos más allá de un "¿qué tal?", es cortés.

No había más.

Cada vez que intento meditar, hay un mosquito revoloteando que me perturba, no lo entiendo y no consigo enfocarme.

La meditación es un componente esencial del entrenamiento.

Soy una persona con mucha energía, pero también requiero relajarme para asimilarlo todo.

Lo hemos incorporado a la preparación.

Es una pieza fundamental, pero no es sencillo para mí.

Quizás es el entrenamiento que más me está costando, conseguir la calma, bajar las revoluciones.

Llego mejor que nunca, creo.

El hombro sigue su proceso de recuperación, lo cual es positivo.

La única incertidumbre es si me dolerá con la MotoGP, pero lo dudo mucho, estaré perfecto desde el primer día.

El invierno se me hizo muy corto.

Mi preferencia es renovar con KTM, es mi anhelo, seguir en KTM, pero hay que considerar todo, confío en el proyecto, es cuestión de ver lo que pretenden.

Confío en que lograremos buenos resultados juntos.

Mi objetivo es sentirme cómodo pronto.

Mi último gran fin de semana fue Qatar, fue asombroso, en una circunstancia complicada sacamos lo mejor de la KTM, pero Le Mans, Mugello.

.

justo antes de lesionarme eran excelentes fines de semana, realmente el nivel era muy alto.

Era cuestión de carreras para aspirar a la victoria.

No se trata de lo que te ofrece uno frente a otro.

Es más algo personal, cómo te sientes, cómo conectas, qué vibra te transmite la gente, eso es importante.

Siempre dije que desde niño mi ilusión era pilotar para Red Bull KTM y es algo que aún mantengo.

Eso te da un impulso extra.

El año pasado, me dio serenidad.

El propósito es ir acumulando.

En Aprilia, me tomó tres años ganar una carrera en KTM lo lograré mucho antes.

La clave es la construcción y la perseverancia, por eso es importante apostar por este proyecto.

Han demostrado que tienen hambre, porque si no, con toda la crisis se habrían relajado, pero aquí nadie se ha relajado.

Su meta es la misma que la mía, no hay otra.

Poseen mucha ambición y eso me agrada.

Me siento bien, pero el talento sin esfuerzo no sirve para nada.

Sí, he ganado carreras, he hecho muchas cosas buenas, pero, por ahora, no he obtenido un Campeonato Mundial.

Puedo tener todo el talento del mundo, pero si no lo utilizo de la forma acertada, no he sabido aprovecharlo, lo he explotado pocos fines de semana.

Es algo que necesito desarrollar, crecer.

Obviamente que poseo el talento, con cualquier vehículo, motocross, trial, lo que sea, puedo ser el mejor, pero la cuestión es si luego evolucionas bien, si lo llevas al máximo cada día.

Y ese es el trabajo que estamos realizando con Jorge, poder extraer el cien por cien cada día y en cada carrera.

Si logro tener 22 fines de semana sacando todo mi talento, es difícil que no esté en la pugna por estar arriba.

Él me ha empujado a entrenar en mojado, mixto, neumáticos nuevos y usados.

Era una faceta que estaba descuidando y me noto más fuerte.

Es un descubrimiento personal ver lo que me resta por pulir y por descubrir.

No puedo darle ningún consejo a Jorge, él ha padecido muchas más lesiones que yo y siempre ha regresado con fuerza.

Lo que percibo yo con mi percance es que replanteo un poco todo, tuve tiempo para reflexionar.

Dentro de lo adverso, encontré un camino para ser mejor de cara al futuro