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Marc Márquez se pronuncia incluso sobre política: "Soy catalán y español"

El piloto de MotoGP fue entrevistado a fondo en "El objetivo" de Ana Pastor, en LaSexta

El campeón de 22 habló de todo, no solo de deporte y motociclismo.

Abordó por qué reside en Madrid y no en Andorra, temas políticos y mucho más.

La resistencia al dolor es alta.

Esto me ha sido útil muchísimas veces, pero en otras me ha perjudicado, haciéndome pensar que esa lesión no era tan grave.

Siempre digo: "Convivo".

Sabes que no puedes hacer cierto movimiento.

Si duermo del lado derecho, me dolerá.

Hay cosas como jugar al pádel o tirar piedras al río si lo hago tres días, me duele.

Es vital que tu gente cercana pueda decirte lo bueno y lo malo.

Si no, no son tu entorno, son tus sirvientes.

Lo que más me genera tensión es ver a una escudería o equipo que depende de ti, y esos 4 minutos definen el éxito.

Las caídas fuertes son las que te marcan.

Muchos pilotos llegan a MotoGP y se caen una o dos veces y parece que han olvidado pilotar.

Caer te enseña el límite, dónde no debes llegar intentas el filo de la navaja, si no, cualquiera lo haría, pero te lesionas, te juegas la vida y somos conscientes de ello, aunque no queramos comentarlo.

Es un tema tabú, pero cuando estás en casa tranquilo, lo respetas.

Si te has hecho daño, lo notas al instante.

En mi círculo íntimo, no se trata el tema de las motos.

Me encanta pasar desapercibido.

Me encanta ir a América.

Decíamos: "Vamos al barro", no quería un sitio exclusivo.

Intento que, cuando hago planes con amigos, yo pague el alojamiento vacacional, pero ellos, sin mediar palabra, cubran la compra.

Con mi pareja, igual.

No hay necesidad de hablarlo.

Si uno no puede pagar, no es que yo no tenga, pero no hace falta mencionarlo.

Siempre pienso que por mucho dinero que tengas, el tiempo no se compra.

Pienso: "No lo voy a malgastar".

Claro, todos tenemos un precio, pero disfruto el tiempo que poseo.

No puedo vivir con la incertidumbre de una duda hacia mí: "¿Y si hubiera hecho esto diferente?".

Puedes soñar con ir a la Luna, pero no puedes hacerlo.

He contribuido a España con impuestos toda mi vida.

Tuve residencia en Andorra y lo probé.

Cervera está a una hora y fuimos a menudo, iba a pasar el fin de semana con mis padres.

Al empezar en el Mundial me quedé, pero a los 22 me dije: "Compraré una casa como segunda residencia".

Aguanté dos meses seguidos.

Pensé: "No, yo me quedo en España y ya está".

No lo hago para enviar un mensaje.

Esto lo digo como lo siento, porque es mi verdad.

También soy consciente de los impuestos, de dónde van y dónde no.

Estamos en libertad de expresión, ¿no? Soy catalán, amo Cataluña, pero soy español, amo España, el Sur.

No son excluyentes.

Muestro la bandera que siento en cada momento.

Es normal que pregunten, pero vivir con resentimiento es muy pesado.

No quiero que mis seguidores guarden rencor, que reserven su energía para aclamarme a mí.

Cuando me lesioné, otro piloto me tocó.

Cometió un error, pero nadie lo hace a propósito, aunque a veces la gente no lo comprende.

Lo que me ha hecho apreciar la vida es eso.

Cuando puedo, escapo de Madrid, como con la celebración.

La viviré por lo que superé, pero también pensando que podría ser la última.

Ahora, he aprendido que lo bueno llega sin buscarlo, pero lo malo aparece de repente.

Me cuesta mucho expresar las cosas, incluso con los míos, porque no quiero que se angustien por mí.

Ahora, a veces, con Gemma tenemos discusiones sobre si contarle las cosas.

Si la sensación es negativa, la contengo si es positiva, la comparto.

De niño, a los 8 años le dije a mi padre: "Quiero jugar al fútbol".

Me dijo que eligiera, porque ambos no era posible, y escogí las motos.

No diría que es complejo.

Obviamente, quieres ganar, es competición.

Pero una vez terminada, es tu hermano.

Podemos compartir mucha información al ser de la misma marca.

Cuando estaba en Honda, no lo hacíamos por profesionalidad.

Ahora, si tenemos dudas sobre un neumático o una curva, nos consultamos.

Cuando vas detrás de alguien, piensas en el futuro, en dónde atacarlo, y con Àlex me costaba porque estaba más atento al peligro, a si podía tocarle, lo que podría pasar después.

Como hermano mayor, me senté con él y le dije: "Este año parece que nos jugaremos muchas carreras, pero el lunes volveremos a ser hermanos".

Nos dimos la mano.

Si pasa, que pase.

Lo noto más con los años.

A los 2 años, caía rendido en la cama ahora, ves señales y la mente va a mil por hora: "Cuidado, el otro me atacará aquí.

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", pero no es bueno darle vueltas doce horas antes, sí las dos horas previas.

No dormir es fatal, pero te duermes por agotamiento.

Tenía 1 puntos de ventaja y seguía sintiendo nervios.

Me gusta la presión.

Si no, entro en modo de hastío y es ahí donde fallo.

Leo lo indispensable, ni lo bueno ni lo malo.

El ser humano es así y se queda con lo negativo.

De cien comentarios, te centras en dos malos.

Hoy, me afecta cero.

Mentira quien diga que no le afecta.

Las redes sociales deberían exigir nombre, DNI y perfil.

Hay tres etapas: Primero, no quieres saber nada de nadie, estás destrozado.

Gané el Mundial y estuve tres semanas en casa sin ver nada.

El dolor saca mal carácter y lo pagas con los cercanos.

Luego, la fase de "ya estoy aquí, pero no del todo".

Ahí es donde me frenan y me dejo parar.

La última etapa es la de la serenidad, no forzar más de lo necesario en ese momento.

Deseas subirte a la moto, pero no debes.

No me gustaría.

Solo pienso: "Pobre niño o pobre niña".

Nunca lo sabes hasta que lo vives.

A mí me gusta ser muy protector, pero el legado, llevar el apellido, no le ayudaría en nada.

Dirían que llegó por eso, pero si no le falta esfuerzo, no tendrá la misma ambición.

No, balón de fútbol, raqueta o lo que sea.

No lo creo.

Lo más difícil para un deportista es saber el cuándo y el cómo.

Mientras haya pasión.

Sé que me retiraré antes por el estado físico que mentalmente.

Estamos en un deporte donde las lesiones.

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Últimamente no me han respetado, pero antes sí