Menu

Marc Márquez: "¿Andorra? Hay una obligación cívica: quienes poseen más, deben aportar más"

Marc Márquez concedió una entrevista a La Gazzetta dello Sport en Assen, durante el Gran Premio de los Países Bajos de MotoGP

En ella aborda varios aspectos de su vida, incluso fuera de las motos, además de señalar que ya alcanzó el cielo en 2022 y que todo lo que llegue será un extra.

El de Lleida, para empezar, descarta pasarse a los autos cuando se retire.

"No.

No, porque en la vida cada uno debe escoger su rumbo.

Creo que elegí el adecuado para mí.

No sé, digamos que podría intentar con los coches, quizás sería algo decente, no sé, desde luego nunca sería un Hamilton o un Verstappen", señala.

El '9' tiene muy claros quiénes son los verdaderos modelos para la sociedad.

"La gente nos ve a los pilotos y a otros atletas como héroes.

Mis héroes son los médicos, los que trabajan en hospitales.

Quizás porque he visto a muchos a lo largo de los años.

No tendría la capacidad, pero me encantaría ser uno de los que salvan vidas", confiesa.

El actual campeón explica por qué no se trasladó a Andorra, como muchos pilotos y deportistas.

"Tuve una casa en Andorra durante casi cuatro años, pero, en realidad, nunca residí allí ni pagué impuestos.

Como Cervera está a una hora en coche de Andorra, básicamente solo guardaba mis esquís allí.

Habiendo vivido siempre en España, tengo la mitad de lo que podría tener, pero siempre me he cuestionado: 'Si tuviera el doble, ¿cambiaría mi vida?' .

La respuesta fue no.

'Si tuviera el doble en el banco, ¿cambiaría mi estilo de vida?' .

La respuesta seguía siendo no.

Creo que existe un sentido de justicia, una obligación cívica: quienes tienen más, deben aportar más.

Con límites, por supuesto.

.

.

", revela.

El piloto del Ducati oficial es preguntado si observa los récords de Valentino Rossi y Giacomo Agostini con intención de superarlos.

"No.

O mejor dicho: si me lo hubieras preguntado hace cinco años, sin duda habría dicho que sí.

Habría dicho que estaba intentando alcanzarlos.

Después de todo lo que viví entre 22 y 22, para mí es un regalo estar aquí.

Así que ya no tenía sentido pensar en algo así.

Ahora considero un honor y un regalo cada vez que veo mi nombre en alguna clasificación histórica junto a los de Ago y Valentino.

Tener un título más o uno menos ya no cambia mi vida.

Finalmente encontré la paz conmigo mismo el año pasado en Motegi, cuando me demostré que aún era capaz de ganar.

No quería en absoluto terminar mi carrera con las consecuencias de mi error de 22, cuando quise volver demasiado pronto.

Volví a ganar y ahora estoy bien", concluye