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Los 'efectos' del Covid: Quartararo ni se atrevió a besar a su madre

'Celebrar las victorias de Jerez ha sido muy raro, volví a casa, todos estaban con mascarillas y no pude ni darle un beso a mi madre porque tenía miedo de que me pasase como al de la Fórmula Uno', cuenta

Lo que le ha sucedido al piloto de F-1 Checo Pérez ha impactado de lleno en el ánimo de sus parientes lejanos de MotoGP, dos competiciones que aunque pertenezcan a mundos distintos parece que hayan consensuado las medidas de protocolo anti-Covid-19. Circuitos sin público, ni vips, ni sponsors, el personal de los equipos y la organización el mínimo indispensable, lo mismo que los medios de comunicación, respeto del distanciamiento social dentro del propio equipo y entre los equipos, apenas no hay contacto, y uso permanente de las mascarillas. Incluso en el box MotoGP van más allá y los mecánicos en contacto directo con un piloto sin mascarilla llevan pantalla y máscara.Con un calendario tan compactado y donde cada error contará para el campeonato nadie quiere verse fuera de juego por culpa de un positivo de Covid-19 que te deje, de momento, dos carreras fuera de combate como en el caso del mexicano aunque se sea asintomático. La necesidad de ser prudentes está llegando a extremos diabólicos.Uno de los ejemplos de esos 'efectos' del Covid-19 en el ánimo de los pilotos que se juegan el Mundial de MotoGP lo cuenta Fabio Quartararo, el joven líder del Mundial, que no ha podido celebrar al uso los dos primeros triunfos y cuando en su caso tienes apenas 21 años lo que más le apetecería es una buena juerga con los colegas ahora que se ha convertido en el deportista de moda de su país con dos pedazos de portadas en 'L'Equipe' incluidas.Aunque reside en Andorra, como buena parte de pilotos de la parrilla de MotoGP, antes quiso pasarse por su casa de Niza para celebrar sus dos triunfos con la familia con Etienne y Martine, su padre y su madre, básicos en su vida y en su carrera, y su hermano mayor Anthony. Y se encontró con un buen panorama.'Cuando ganas carreras lo celebras con los amigos, es lo normal ¿no' y esta vez fue extraño. Cuando fui a Niza no vi a nadie y en casa todos estaban con mascarillas. No pude ni darle un beso a mi madre porque tenía miedo ...
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