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Jorge Lorenzo, monarca mundial de MotoGP 21: "La caravana de Valentino Rossi siempre la

Estacionaban cerca de la mía. Le encargué a mi asistente que la ubicara de modo que nadie la divisara, ni mi propio mánager estaba al tanto"

Jorge Lorenzo y Maverick Viñales explican la razón de una alianza que antaño hubiera sido impensable: "Ese día en Montmeló, de no haber cámaras, nos habríamos aniquilado".

Jorge Lorenzo, tricampeón del mundo de MotoGP 21, 212 y 21.

, siempre fue visto como un corredor de antaño.

Competitivo, muy detallista y absorbido por el pormenor, el mallorquín transformaba la rivalidad con sus contrincantes en el impulso para mantenerse en la cima del motociclismo global.

Su destreza, unida a una ética de trabajo férrea y una gran capacidad de sacrificio, lo llevaron a disputar durante muchos lustros al máximo nivel.

En una reciente plática con 'Moto' , 'Giorgio' reflexiona sobre la presión y el vínculo de los atletas con su disciplina.

"Hay deportistas que experimentan una relación de amor-odio con la demanda constante, como Andre Agassi.

Se despojó mucho al inicio, pero después se extravió un poco entre figuras célebres y pasarelas.

Ídem con Mike Tyson.

Por otro lado, Max Verstappen y Pedro Acosta no han perdido el enfoque hasta ahora no se distraen con asuntos triviales", comenta.

El ex piloto añade que, a su parecer, "el 8% de los pilotos de MotoGP tienen demasiadas preocupaciones en mente: novias, mascotas, fiestas, eventos.

Verstappen, Acosta, Ayrton Senna, Michael Schumacher o Marc Márquez solo deseaban —o desean— vencer, mejorar cada jornada".

Al ser consultado si él pertenece a ese grupo, Lorenzo sorprende al revelar un secreto de su campaña de 21, el año en que se alzó con el título mundial en Valencia, una temporada marcada por el entuerto entre Marc Márquez y Valentino Rossi: "Pienso que era bastante similar a Cristiano Ronaldo dedicaba mucho a mi deporte.

Adquirí una casa rodante que podía modificar a mi gusto.

Tenía una criosauna instalada dentro y me sometía a 18°C por tres minutos tras cada tanda para recuperarme".

El balear pormenoriza la complejidad logística que demandaba su método: "Necesitaba localizar un lugar que generara hidrógeno cerca de cada pista.

Mi colaborador a ratos debía viajar cien kilómetros para obtenerlo".

Todo esto, en secreto.

"El vehículo de Valentino Rossi siempre era aparcado al lado del mío.

Le indiqué a mi asistente que lo situara de manera que nadie lo observara, ni siquiera mi mánager conocía esto", confesó.

"Contraté a un galeno, un fisioterapeuta.

.

hice todo lo posible e invertí todo para fortalecer mi estado diario.

Cristiano Ronaldo es idéntico", finaliza el actual preparador de Maverick Viñales