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GP Catalunya: El análisis de la carrera de Marc Márquez

El de Cervera firma su tercer cero seguido en carrera, pero también los siete mejores giros en once meses fajándose con Morbidelli, Bagnaia, Viñales o Zarco

Marc Márquez no se baja de su carrusel emocional y un día reconoce que no tiene que ilusionarse con cosas ficticias que su brazo derecho no le concede y al siguiente se viene arriba, se pone el mundo por montera y se marca siete giros en carrera como si aquí no hubiera pasado nada, aunque luego su realidad unida a la de la Honda da para lo que da.Tenía que ser en Montmeló, en el circuito de casa, el primero que ha admitido fans, o al menos un 20% de fans, en las gradas donde volviera a mostrar por unas vueltas destellos del Marc Márquez que se gustaba en el cuerpo a cuerpo, se fajaba y peleaba. Del 13º puesto en parrilla se zampó en la primera vuelta a pilotos como Morbidelli o Bagnaia, en el tercer giro ya había dejado atrás a Viñales y en el siguiente a Johann Zarco, segundo al final, al que mantuvo detrás dos giros, ¡Cómo para no gustarse!. Ya luego tuvo que despertar del sueño porque las carencias de la Honda que antes suplía él con su arrojo ahora mismo no puede por físico y cuando se iba peleando con Aleix Espargaró llegó la caída en el octavo giro en la nueva curva 10. Esas cosas pasan cuando por lo que pierdes por la falta de grip trasero en la aceleración lo tienes que recuperar en la frenada.Acabó contento y exclamando 'Hoy he disfrutado, he sido Marc. Tocaba arriesgar, porque quemar combustible y neumáticos para ser 12º no es lo mío'. Y confirmó su presencia en Sachsenring: 'He decidido afrontar esto y no ser cobarde y quedarme en casa que es lo fácil'