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GP Assen: El análisis de la carrera de Marc Márquez

Gran remontada del 20º al 10º en dos giros y un final de carrera al ritmo de las Yamaha, no puede pedir más tras el palo que se dio el viernes

Marc Márquez llega al parón veraniego con buen sabor de boca. Han sido siete los Grandes Premios que ha completado desde su retorno a la competición y aunque ha habido varias veces, la última este miércoles, en que estuvo a punto de renunciar no se ha rendido, se ha probado y lo ha sacado adelante. No en vano está invirtiendo para 2022.Llegaba a Assen con el listón muy alto, había batido su récord personal en Sachsenring con esa sensacional victoria y llegaba a un circuito donde no se había bajado del podio desde 2010. Pero la durísima caída del FP2 en que de milagro se salvó de una lesión mayor trastocó todos los planes de cara a este domingo. Se repitió el mismo error técnico de su caída de Jerez'20, falló el control de tracción, y con palabras calmadas, pero firmes le dio un toque a HRC que inmediatamente reaccionó. Llegó tocado a la cronometrada y otra caída, esta menor, le envió al fondo de la parrilla. Jamás en MotoGP había salido desde la séptima fila.Y sin nada que perder y alejado del foco de atención Marc Márquez ha hecho un carrerón, para estar orgulloso. Ha enganchado una gran salida y del 20º ha pasado 12º por la primera vuelta y en la segunda ya era décimo. A diferencia de Barcelona donde se fajó en ese inicio de carrera y tras siete giros llegó la caída, esta vez se ha fajado y la ha completado en un notable séptimo puesto y pudo rozar el top-5 de no cometer alguna salida al verde en alguna maniobra. Y su final ha sido al ritmo de las Yamaha. De ser un fin de semana 'normal' se hubiera jugado el podio con Mir.