El porvenir de las escuderías de MotoGP pasa por el mercado de transferencias: el
Análisis de Ramon Forcada sobre los referentes en la evolución de las 8cc. Juan Martínez: "Quisiera que se dejara de estigmatizar la tecnología en MotoGP
Se argumenta que ha provocado carreras menos competidas y no es cierto, es todo lo contrario".
El Campeonato Mundial de MotoGP ingresa en uno de esos momentos cruciales que definen mucho.
A partir de 2027, la categoría principal introducirá un reglamento que forzará a las marcas a replantearse todo: disminución de la cilindrada de 1cc a 8cc, supresión de los dispositivos de altura, restricción aerodinámica e incorporación de Pirelli como proveedor exclusivo de neumáticos.
Un conjunto técnico que implica diseñar una máquina completamente nueva y que, además, coincide con un mercado de contrataciones que se vaticina muy movido.
La conjunción de ambos elementos transforma el desarrollo de las venideras 8cc en un ajedrez estratégico.
Muchas de las figuras principales que hoy defienden unos colores podrían vestir otros en 2027, y esto afecta los planes internos de cada constructor.
No todos los pilotos que compitan en 2026 con una marca tendrán acceso a la nueva montura si su marcha está planeada para el curso siguiente.
Ninguno desea que los secretos de su proyecto terminen en manos de la competencia.
En este contexto, Ramon Forcada, una voz de peso tras más de tres décadas en el *paddock* y una trayectoria ligada a protagonistas clave del campeonato, examina el panorama en Mundo Deportivo con la visión que proporciona la experiencia.
Su radiografía del mercado y del liderazgo técnico en cada fábrica dibuja un mapa repleto de incertidumbres.
"Con todos los movimientos de pilotos que habrá, hay que observar quién tomará el mando en cada escudería en el desarrollo de las 8cc.
En Ducati será Marc Márquez, que no se moverá.
En Aprilia, bajo mi parecer, será Marco Bezzecchi.
Tras todo lo sucedido con Jorge Martín, dudo que permanezca y creo que se irá sin falta.
En KTM, Pedro Acosta con alta probabilidad hará las maletas y contemplo en su lugar a Maverick Viñales.
En Yamaha se quedará Toprak Razgatlioğlu, pues en Yamaha tienen claro que Fabio Quartararo se marchará".
El caso de los de Iwata es uno de los que más dudas suscita.
Forcada no oculta que el futuro de Quartararo estaba sentenciado desde hace tiempo: "En Yamaha esto lo tenían claro desde inicios de 22 sabían que no podían seguir sin conocer su destino, ni qué haría, ni cómo iría la moto.
Era inviable él busca un cambio de aires y lo tendrá.
Para mí, Álex Rins está en una posición delicada y Jack Miller es una incógnita.
Es más, pienso que ya estaría en casa si su nacionalidad fuera, por ejemplo, italiana o española y no australiana".
El examen se extiende también a Honda, una marca que atraviesa un período de profunda reestructuración tras etapas complicadas.
"En Honda, me imagino que será Aleix Espargaró.
Johann Zarco tiene acuerdo, pero no sé si lo emplearán para evolucionar la 1cc o la 8cc.
Diogo Moreira es un novato, por lo que es una incógnita.
Los únicos de los que se tiene certeza que estarán el año próximo son Moreira y Zarco, por tener contrato en el equipo oficial, por ahora, nadie está asegurado.
Parece que desean que Aleix Espargaró se concentre en la evolución de la 8cc, aunque de todos modos una cosa son los pilotos de pruebas y otra los que deben ser rápidos en las carreras", añade el de Moi.
Ramon Forcada, con Jorge Lorenzo en 216.
La situación en Ducati, Aprilia, KTM y Yamaha tampoco ofrece certezas definitivas.
"En Ducati, la duda es saber quién será el segundo piloto.
Ahora mismo no hay nada confirmado.
En Aprilia, me imagino que Raúl Fernández se quedará.
En KTM, Maverick Viñales seguirá seguro y Brad Binder probablemente también.
Y, en Yamaha, el único seguro es Razgatlioğlu.
Pero claro, debe asimilarse a MotoGP", concluye el técnico experimentado.
Paralelamente, Honda ha estado en el foco por su ascenso en el sistema de privilegios.
Para 226 pasa del grupo D al C tras los puntos obtenidos en el Gran Premio de Valencia.
¿Fue un error no permanecer en el último escalón para gozar de mayores ventajas? Forcada lo analiza con matices: "Siempre hay dos formas de verlo, que son la vertiente técnica y la faceta política.
Incluso dentro de la parte técnica también hay colectivos.
Los que están en el grupo D están agotando a la gente.
Para salir del bache no dejan de entrenar y mecánicos que conozco de mi etapa en Yamaha están muy fatigados.
Así que, solo por realizar menos prácticas, a los equipos les resulta estupendo subir de grupo".
La reflexión final se centra en el equilibrio entre la vanidad y la planificación: "Para los especialistas técnicos, en cambio, cuanto más entrenamiento, mucho mejor.
La parte política ya es la vanidad de demostrar que se ha superado el mal momento.
Las concesiones se establecieron precisamente para eso, para que los que están en apuros puedan progresar.
Lo que deben hacer ahora las fábricas es trabajar con la moto 8cc y ya lo están haciendo".
El cronómetro corre hacia 227 y el *paddock* ya opera a contrarreloj.
Entre contrataciones, acuerdos y ensayos en formato de test, cada determinación podría definir la próxima era de MotoGP