El dilema de Jorge Martín: pugna por el cetro y su nexo con el
último clasificado para 227. Jorge Martín completó el círculo en el Gran Premio de Estados Unidos
Su trayectoria experimentó el ascenso más grande y el descenso más brusco entre las temporadas 224 y 22 de MotoGP, pasando de ser monarca mundial a yacer en una cama de hospital tras varios percances serios.
Pero en 2026 todo se ha encarrilado.
Retornó a ser un contendiente, subió al cajón y de Austin se marchó con un triunfo al sprint y a escasos cuatro puntos de Marco Bezzecchi, su compañero en Aprilia, en la tabla general del campeonato.
No se veía algo así desde el título de Montmeló.
"He leído la Biblia, siempre es necesario tener fe en algo superior", afirmaba el madrileño.
Al que se observó postrado en el parque cerrado del Gran Premio, quizás en oración.
Su enfoque mental retorna a ser el del piloto que dominó en 2024.
Puede ser mera casualidad y que las exigencias de MotoGP aún pasen factura a su organismo en plena recuperación física tras las lesiones, pero lo cierto es que ha vuelto a pelear por la cima.
Y el derecho a ilusionarse debe estar vigente.
El trazado dictará dónde sitúan Martín y Bezzecchi en un Mundial a la espera de Ducati y Márquez.
Podría ser el argumento del curso antes de la llegada de un 227 con normativas nuevas, reajustes en las formaciones, y que sumerge a Martinator en un laberinto.
Ahora goza de un periodo de esplendor con Aprilia y su RS-GP, crucial en aerodinámica, pero su nombre se relaciona con Yamaha para el próximo ejercicio.
En la moto de Noale, todo sugiere que Pecco Bagnaia se incorporará con un contrato extenso según informó Sky.
y los compromisos, aun siendo verbales o pactos parciales, parecen difíciles o inalcanzables.
de revertir.
MotoGP renovará sus reglas, pero Yamaha atraviesa un mal momento.
Sus propulsores V4 no han funcionado bien y encadenan contratiempos notables desde la pretemporada.
Ya anularon el test de Sepang por fallos técnicos y en la competición la situación no ha mejorado.
Las motos no fallan estrepitosamente, pero limitan su rendimiento en parrilla.
Solo Quartararo en momentos de inspiración o las dos actuaciones destacadas de Razgatlioglu han evitado que el balance sea aún más negativo.
Martín será su salvación a futuro.
Ya se da por hecho el adiós de Quartararo a Honda, y el de San Sebastián de los Reyes aterrizará como líder de una estructura que precisa reinventarse.
Eso sí, el 226 podría ayudarle a encarar todo desde otra perspectiva.
Al menos, ya ha revelado que superó su pronóstico más optimista del año con solo tres citas disputadas.
"Será un año para disfrutar.
Ya logré mucho más de lo que hubiera esperado en todo el año, que era conseguir algún podio", confesó en Texas.
"Será un año para disfrutar.
Ya logré mucho más de lo que hubiera esperado en todo el año, que era conseguir algún podio.
"
Y Yamaha requiere una metamorfosis.
No puede permitirse una temporada en la oscuridad y este comienzo es la advertencia clara.
Cierran la tabla de constructores con solo nueve puntos, algo desastroso para uno de los grandes referentes de la MotoGP contemporánea ocho títulos de pilotos entre Rossi, Lorenzo y Quartararo desde 24