Así se fraguó la cautivadora historia de MotoGP protagonizada por Maverick Viñales y Jorge
Lorenzo, con Marc Márquez como espectador. Hubo un primer acercamiento en la primavera de 2024, que no prosperó, y retomaron la iniciativa este otoño: "Incorporar a alguien como Jorge es un valor añadido para tu equipo"
Tras el test posterior a la carrera de Cheste en noviembre, surgió el rumor de una sorprendente alianza en MotoGP cuya durabilidad muchos pusieron en duda.
El pentacampeón mundial Jorge Lorenzo se convertiría en el *coach* de Maverick Viñales, piloto del Red Bull KTM Tech, precisamente el hombre que en 217 ocupó la Yamaha oficial que el mallorquín dejó libre al pasarse a Ducati.
Han transcurrido dos meses y el vínculo se ha fortalecido.
Le están dedicando muchas horas de entrenamiento, algo que el propio Marc Márquez presenció como testigo de excepción en el Aspar Circuit.
En Madonna di Campiglio, durante la presentación de Ducati, Marc situó a Viñales entre los favoritos y comentó sobre el "experimento" ante los enviados de la prensa: "Veremos qué tal resulta ese interesante experimento.
Los vi entrenar, se les nota ilusionados y motivados.
El éxito o fracaso de dicha dupla dependerá de los resultados.
Si hay resultados, irá bien si no los hay, tendrán que esforzarse y seguir trabajando en lo que hacen, pero tienen muchas ganas a juzgar por la intensidad de sus entrenamientos".
Se dudaba de su compatibilidad debido a sus fuertes personalidades y nivel de intensidad.
De hecho, el propio 'Mack' admitió en un encuentro telemático con prensa especializada, entre ellos Mundo Deportivo, durante el Media Day de KTM, que "la relación con Lorenzo cuando ambos éramos pilotos era cordial, de 'hola y adiós' .
De hecho, con la mayoría de pilotos es solo un saludo superficial".
"La conexión ha sido espléndida y hemos disfrutado mucho juntos, lo cual me sorprende a mí también, pues conocía a otro Jorge en el pasado y nuestras últimas palabras no fueron agradables.
Tenía otras expectativas, pero lo estamos disfrutando.
Creo que él está en otra etapa de su vida y también lo goza, volviendo a la moto y viendo que doy lo mejor de mí, esa parece ser la clave", explicó el piloto de Roses.
Aunque oficialmente comenzaron a colaborar este otoño, ese primer contacto de 2024 no cristalizó debido a sus compromisos familiares —Nina nació en mayo de 2021 y Blanca en julio de 22—, lo que le impedía dedicar las 24 horas a la exigente preparación que requiere 'el 99' .
"El acercamiento fue mutuo.
Tras mi victoria en Austin lo comentamos, pero no podía llevarlo a cabo en Aprilia.
No lo obstaculizaron porque al sumar a alguien como Jorge, es un impulso para el equipo.
Dependía de cómo me sentía respecto a mi familia, pues mi hija pequeña apenas tenía un año y necesitaba ayudar a mi esposa.
Fuera de la moto tengo mi vida personal y era más complicado.
Pero ahora tengo más seguridad, las niñas son un poco más mayores y se me facilita mucho, así que puedo dedicarme plenamente a MotoGP", relató Viñales.
El acuerdo definitivo para trabajar juntos se cerró "después de la lesión del hombro.
Sentí que era el momento oportuno, así que contactamos y empezamos este proceso.
Todo estaba sujeto a la recuperación del hombro tras la caída, pero pudimos comenzar a trabajar intensamente desde el inicio".
Desde el 22 de noviembre, Jorge Lorenzo, muy hábil en redes sociales, ha estado documentando su trabajo conjunto e insistiendo a Viñales sobre la importancia de estas plataformas para consolidarse como figura pública relevante, algo que Liberty Media demanda actualmente.
Viñales, por su parte, había descuidado este aspecto y no compartía contenido.
"Con Jorge, fundamentalmente trabajamos y luego compartimos momentos, pero lo principal es el trabajo.
Durante este parón invernal, Jorge me obligó a salir a rodar en cualquier circunstancia, aunque no me apeteciera.
Recuerdo una ocasión con muchísima agua en pista, y fue la primera vez, justo después de mi lesión, que entré en pista bajo esa lluvia.
Estaba listo para irme a casa, pero no.
Él me hace bien y creo que Jorge aportará la intensidad que necesito fuera de la moto".
Los Lorenzo, padre e hijo, han transformado su método de entrenamiento: "Obviamente, entreno muy distinto a otros años, es otra manera de afrontar la temporada.
Si quiero ver cambios, debo hacer algo diferente.
Salgo mucho en moto, sobre todo en las peores condiciones posibles, cosas que antes evitaba".
Maverick espera que esta unión con Lorenzo le sirva para "mejorar mi técnica sobre la moto.
En cuanto al estilo de pilotaje es complicado modificar algo ya automático, pero para ganar o tener recursos adicionales, cómo manejar el acelerador, el frenado o aprovechar la experiencia de Jorge en competición, la vivencia de un campeón con tantos años en la élite, creo que es clave para el siguiente nivel".
"Deseo apalancarme en su experiencia para alcanzar metas más rápido en lugar de dar tantas vueltas.
Además, es excepcionalmente bueno entendiendo la moto cuando me pasé a Yamaha, heredé su moto y me fue muy bien.
Es muy capaz de discernir lo que necesita la máquina desde fuera.
Hemos hecho muchas pruebas en el Aspar Circuit con motos de calle y creo que tiene ideas geniales para optimizar mi pilotaje.
Hay coincidencias, sin duda.
Yo soy un poco más incisivo al frenar, pero somos similares en la fluidez en curva, así que seguro que él también puede aportar conceptos valiosos"